Aislada, un poco apartada de la carretera, la misma invita al paseante a que disfrute de un descanso a la sombra de sus muros. Construida en el siglo XII, durante la época carolingia, le cogió prestados a la Via Domitia, al lado, los dos mojones militares que sostienen su bóveda, fechados en la época del reinado del emperador romano Claudio. Una cruz bizantina, exhumada de excavaciones vecinas, corona su pórtico. La capilla, tal como se lo merece, ha sido clasificada como Monumento Histórico.